17 de septiembre de 2011

Uthien, la princesa envenenadora

En un antiguo reino llamado Lagtho vivía una princesa llamada Uthien a la que muchos príncipes de reinos aledaños pretendían por razones de poder y territorio.

Uthien era una joven sombría y callada, detestaba ser princesa y sabía (y muy bien) que solo la querían por su ventajosa posición. A su familia no le importaba sus sentimientos o lo que ella deseaba, ellos tan sólo querían obtener más tierras para su reino con la unión de Uthien con otro príncipe de la región. Su padre, Ragoldet, era el que principalmente ambicionaba el poder y las riquezas y no le importaba su hija, siempre la había tratado desdeñosamente.

Uthien, no deseaba un matrimonio forzado y decidió ponerle fin al asunto, pues Ragoldet ya había prometido su mano a Mortin, un cruel príncipe de un reino del sur llamado Nandot, que al igual que otros, únicamente deseaba acumular más poder.

Ella urgió un cruel plan: durante la celebración envenenaría a su esposo. Era lo único que podía hacer, pues la posibilidad de escaparse era imposible ya que a ella la tenían muy vigilada y no le permitían salir de la fortaleza.

Finalmente llegó el día, Mortin entró a la ciudad con pompa y ceremonias. Todos los cortesanos lo saludaban con viveza y lo colmaban de presentes.

Ragoldet le presentó su hija al príncipe y este solo la saludó con menosprecio y sonrió hipócritamente ante todos los presentes.

Uthien, ya tenía todo listo para el momento oportuno y dentro de sí misma se sentía satisfecha. La boda se celebró con magnificencia y muchos monarcas de reinos cercanos presenciaron la boda con recelo, pues ellos habían deseado esa boda para ellos mismos.

La fiesta fue enorme y más de mil personas estaban allí. Uthien, aprovechó un descuido de Mortin y le vertió en su copa un veneno mortal que ella tenía en una pequeña botella.

Él bebió de la copa sin sospechar nada y al rato falleció en plena fiesta. Al ver al recién casado muerto, la celebración entró en desorden.

Nadie pudo descubrir quien había sido y Uthien se vio librada de aquel cruel príncipe.

Pero sus tormentos no acabaron; el fantasma de aquel malvado príncipe la persiguió por todas partes y no la dejó en paz. Todos pensaron que había enloquecido y no sabían que hacer.

Finalmente, Uthien no pudo soportar el tormento y confesó su crimen. Los padres del príncipe muerto pidieron su ejecución pero Ragoldet y su esposa no consintieron, su hija podía ser culpable pero no la matarían por el despecho de otros.

Lagtho y Nandot riñeron y terminaron en una guerra feroz y despiadada donde Nandot ganó porque poseía mejores guerreros. Después de la victoria, los reyes de Nandot aprisionaron a la princesa y la ejecutaron, cortándole la cabeza.

Y así terminó la historia, donde todos perdieron algo. A esta guerra se la llamó “La guerra de Uthien” o La Guerra de Mortin”. Y a la princesa Uthien, se la llamó “Uthien, la princesa envenenadora”

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